domingo, 12 de mayo de 2013

Ley de Bancos “oficialista” pondrá en riesgo los ahorros del público


NELSON VILLALOBOS, SECRETARIO EJECUTIVO DE ASOBAN.

Con la nueva Ley de Bancos sin modificaciones al proyecto oficialista, el Gobierno podrá definir aspectos fundamentales del sistema financiero bajo criterios discrecionales, debilitándolo y poniendo así en riesgo los ahorros del público, según la Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban).

“Cabe hacer notar que las observaciones presentadas por el sector a las autoridades no se reducen únicamente al tema de fijación de tasas sino que abarcan diversos aspectos de relevancia, puesto que Asoban busca que la Ley de Servicios Financieros cumpla con dos objetivos. Primero, que impulse el desarrollo económico nacional, y la manera de hacerlo es mantener la estabilidad del sistema financiero. Segundo, que proteja al consumidor financiero, es decir, a los 4 millones de ahorristas y los 760 mil prestatarios de la banca en el país” aseguró el secretario ejecutivo de la entidad, Nelson Villalobos.

La entidad observa que temas de suma importancia no se encuentran incluidos en el proyecto de norma, lo que permite al Órgano del Ejecutivo que los establezca mediante Decretos Supremos.

“Esta discrecionalidad no permite reglas de juego claras, creando incertidumbre e inseguridad, tanto en al accionista, el inversionista, el prestatario y el público que confía sus ahorros a una Banca hoy sólida, solvente y sostenible”, añadió Villalobos.

El Gobierno definirá a quién se debe prestar (decidirá sectores); en qué cantidades debe prestar (decidirá niveles máximos y mínimos); a qué precios se prestará los recursos y servicios (decidirá tasas y comisiones) y definirá también qué porcentaje de las utilidades de las Entidades se destinarán a la denominada “función social” y podrá determinar requerimientos de capital adicional para cada entidad financiera sin límite alguno.

“Hoy es la Banca la que administra y gestiona bajo un marco legal claro, bajo criterios de prudencia en el manejo de los riesgos, cuidando el ahorro del público, cuyo dinero administra, y el capital con el que trabaja. Con la nueva Ley, será el Gobierno el que defina estos temas sustantivos bajo criterios discrecionales. Y lo más probable es que, como ya sucedió en la década de los 90 cuando se aplicaron estos criterios, se vulnere la sostenibilidad del sistema debilitándolo y poniendo así en riesgo los ahorros del público”, reiteró.

Villalobos añadió que las ganancias de los bancos han sido estigmatizadas como excesivas, aspecto que ha quedado grabado en la opinión del ciudadano. “No se recuerda los períodos de crisis cuando los bancos no generaban las utilidades de hoy y la sostenibilidad del Sistema fue preocupación de todos: gobierno, sector privado y ahorristas. Para lograr su recuperación ha sido necesario desarrollar esfuerzos de capitalización, logrando que las entidades se hagan rentables y solventes para recuperar la confianza del ahorrista”, recordó.

Dijo que hasta la gestión pasada, la banca generó utilidades porque las empresas y clientes a los que sirve también tuvieron un buen desempeño económico, lo que permitió al Sistema Financiero reducir los niveles de mora, disminuir el riesgo de no pago y, por ende, disminuir las tasas de interés sobre préstamos. “Tanto la mora como las tasas de interés son las más bajas de la historia boliviana”, resaltó.

COSTOS

Explicó que un banco es una industria de servicios como cualquier otra que, para vender sus servicios, asume costos, gastos de administración y fundamentalmente riesgos con su capital y con el ahorro del público.

Los costos dependen del segmento en el que opera. A mayores riesgos, mayores costos y los precios se fijan de acuerdo a estos costos y riesgos. Por ejemplo: una entidad de microcrédito otorga pequeños créditos, sin garantías reales y a numerosos clientes. Este trabajo amerita mayor supervisión y seguimiento, mayores riesgos al prestar sin garantías reales con el costo de constituir previsiones acordes a ese riesgo, mayor personal y recursos. En función a todo esto, establece su precio o tasa de interés.

INCERTIDUMBRE

“¿El Gobierno realizará este análisis para fijar las tasas? Tenemos incertidumbre. Este argumento debería ser aplicado, además, a los bancos públicos y estatales, donde es el Estado el que arriesga su capital, y no pone en riesgo el capital ajeno, privado y los dineros del público”.

Ejemplificó que la banca para prestar 100 dólares requiere un capital de 10 dólares (10%) para poder captar ahorros del público de 90 dólares. Para poder crecer y prestar 200 dólares, requerirá capitalizar utilidades para alcanzar un capital de 20 dólares y podrá captar del público 180 dólares. Esto significa que un banco requiere generar utilidades, y en la medida en que requiera crecer y prestar más, debe capitalizar esas utilidades; es decir, reinvertirlas para poder colocar más créditos y poder captar más depósitos. “Un banco que no genera utilidades y no se capitaliza, tiende a desaparecer. Si la banca deja de crecer, no tendrá la capacidad para captar mayores depósitos del público y no podrá expandir el crédito y el país dejará de crecer también”, agregó.

Dijo que ser rentables permite a los bancos crecer en patrimonio, y éste, a su vez, les permite crecer en créditos, en depósitos, en el número de prestatarios y en el número de cuentas de depósitos; todo ello acompañado por reinversión de utilidades para mejorar los servicios a los clientes bancarios, incrementando los puntos de atención, cajeros automáticos, cajas externas, corresponsalías, oficinas feriales y móviles, permitiendo así al público un mayor acceso al sistema financiero y mayor bancarización.

“En resumen, un gran porcentaje de las ganancias ha sido destinado para dar más y mejores servicios a los clientes bancarios y fortalecer a una banca capaz de acompañar el crecimiento económico, crear más y mejores empleos, y reducir los niveles de pobreza a través de la incorporación de mayores personas a la economía nacional. Por el contrario, debilitar al Sistema tendrá efectos adversos”, advirtió.

CONFIANZA

Finalmente, dijo que el sector confía en que el diálogo con las autoridades continuará, para así poder contar con una Ley de Servicios Financieros que promueva un mayor desarrollo económico con sano equilibrio respecto a la solvencia y estabilidad del sistema financiero, garantizando al mismo tiempo la protección de los recursos de los ahorristas. “Estamos seguros de que la promoción del desarrollo se puede dar solo si existe un sistema financiero estable y dinámico. Esa es la prioridad de Asoban: precautelar la buena salud del sistema en favor de todos los clientes y usuarios de la banca”.

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